Todos hemos oído hablar del Brexit: la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Lo que para muchas empresas era una incógnita en 2019 hoy es ya una realidad consolidada desde hace más de cinco años: desde el 1 de enero de 2021, el Reino Unido es un tercer país a todos los efectos —aranceles, aduanas, IVA, protección de datos—, y el comercio entre España y Reino Unido se rige por el Acuerdo de Comercio y Cooperación entre la Unión Europea y el Reino Unido (conocido como TCA). Te contamos cómo funciona hoy, no cómo se preveía que fuera a funcionar.

ARANCELES Y REGLAS DE ORIGEN

El TCA permite comerciar mercancías entre la UE y el Reino Unido sin aranceles ni contingentes, pero esto no es automático: solo se aplica si el producto cumple las reglas de origen del acuerdo, es decir, si se puede acreditar que la mercancía es «originaria» de la UE o del Reino Unido. Si tu producto incorpora insumos de terceros países, conviene revisar tu cadena de suministro para no perder el arancel preferente sin darte cuenta.

TRÁMITES ADUANEROS: LO QUE HA CAMBIADO RECIENTEMENTE

A efectos aduaneros, el Reino Unido recibe el mismo trato que cualquier otro país no perteneciente a la UE: tus envíos requieren declaración aduanera, y conviene contar con un intermediario o agente de aduanas si no tienes experiencia en comercio con terceros países.

 

Algunos cambios recientes a tener en cuenta: el sistema de Control de Importaciones 2 (ICS2) de la UE, que exige datos previos a la llegada de la mercancía, se está ampliando durante 2025 y 2026 al transporte marítimo, por carretera y ferroviario (hasta ahora solo cubría carga aérea y envíos postales/exprés). Francia, por su parte, ha suprimido el Régimen 42, que permitía a empresas británicas diferir el IVA de importación usando números de IVA franceses; quien tuviera su entrada a la UE organizada a través de Francia con ese régimen debe revisar su planificación aduanera y fiscal.

También está previsto que la Comisión Europea elimine la exención de derechos aduaneros para envíos de bajo valor (actualmente en 150 €), dentro del paquete de modernización aduanera de la UE con horizonte 2028.

IVA Y OTROS IMPUESTOS INDIRECTOS

Desde el 1 de enero de 2021, comerciar con el Reino Unido implica gestionar el IVA como con cualquier tercer país. La buena noticia es que existe reciprocidad reconocida por la Dirección General de Tributos para la devolución del IVA soportado, con algunas particularidades propias del Reino Unido que explicamos en detalle en nuestro post sobre devolución de IVA soportado en el extranjero.

 

PROTECCIÓN DE DATOS: TRANSFERENCIAS A REINO UNIDO

Si tu empresa transfiere datos personales a Reino Unido (por ejemplo, a un proveedor o filial), puedes seguir haciéndolo sin garantías adicionales: la Comisión Europea renovó en diciembre de 2025 las decisiones de adecuación que reconocen al Reino Unido un nivel de protección de datos equivalente al de la UE. Esta renovación tiene validez hasta el 27 de diciembre de 2031, con una revisión intermedia a los cuatro años.

 

CERTIFICADOS, LICENCIAS Y AUTORIZACIONES

Si tu actividad requiere certificados, licencias o autorizaciones expedidas por autoridades u organismos del Reino Unido, estos ya no tienen validez automática en la UE. Si aún no lo has hecho, es el momento de comprobar si necesitas transferirlos o solicitar unos nuevos ante un organismo de un país de la UE-27, especialmente en sectores como el automóvil, los productos sanitarios, el transporte o el sector financiero.

GIBRALTAR, UE, BREXIT, REINO UNIDO

En febrero de 2026 se hizo público el Acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido en relación con Gibraltar, que ha obligado a adaptar los sistemas de tránsito aduanero y las normas sobre avituallamientos y garantías en esa zona concreta. Además, tras la cumbre bilateral de mayo de 2025, la UE y el Reino Unido están negociando un acuerdo sanitario y fitosanitario para simplificar el comercio de productos agrícolas, alimentos y bebidas, todavía en curso.

 

 

¿Y LAS OPORTUNIDADES?

Más de cinco años después, el Brexit sigue abriendo huecos que algunas empresas españolas han sabido aprovechar: sustituir a proveedores británicos en cadenas de suministro europeas, o posicionarse como alternativa a Londres para determinados servicios. Al mismo tiempo, el turismo y las empresas exportadoras siguen notando el coste añadido de los trámites aduaneros y, en su caso, de los aranceles cuando no se cumplen las reglas de origen.

Si tu empresa comercia con el Reino Unido y quieres revisar cómo te afectan estos cambios, no dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo en el 900 670 224 o a través de nuestro correo electrónico, info@compromisoempresarial.es.

Carlos Solans

Carlos Solans

CEO

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